A la atención de la Opinión Pública de Orense - martes, 7 de febrero de 1995

Estimada Señorita:

Hace aproximadamente tres años y medio apareció en los medios de comunicación una noticia sobre el descenso de población en la provincia de Orense. Después de haber reflexionado y analizado los hechos que han protagonizado los miembros de esta comunidad durante estos últimos años he llegado a la conclusión de que han conseguido su objetivo, me imagino que con gran esfuerzo, y por ello me congratulo pues los resultados son alentadores.

Contando con este ritmo de decrecimiento del 15 % cada 3 años, la provincia llegará fácilmente a 200.000 habitantes a finales de siglo y mientras en otras provincias o países nos estaremos peleando por un espacio vital, en Orense (los que se queden) disfrutarán de una situación ecológicamente sostenida solamente comparable a épocas anteriores en las que los bosques y espacios naturales podrán ser realmente protegidos. Los lobos, jabalíes, ardillas, aves rapaces, cuervos, cigüeñas y algún que otro corzo podrán disfrutar de la naturaleza y desde el exterior de este paraíso vendremos a contemplar la labor de unos dirigentes ejemplares (algunas veces incomprendidos) que han sabido recuperar el espacio natural, También podremos disfrutar de las fiestas populares que los distintos Ayuntamientos organicen sin coste alguno para los indigentes ciudadanos. Los carros de tracción vacuna y de alimentación "cunetil" serán también un atractivo turístico para esta reserva "El mundo feliz".

El paro dejará de existir o se reducirá con respecto a la población activa y los hijos de los ciudadanos tendrán el honor de ser emigrantes (como siempre) enriqueciendo su vasta cultura ancestral con el aprendizaje de otros idiomas, costumbres y gastronomía. Los servicios serán ecológicos y primitivos es decir, acordes con la estructura del entorno natural. Las carreteras, electricidad, teléfono, etc. no serán necesarias para la ancianidad y fauna que poblarán la provincia y ante los visitantes estará justificada su ausencia por las características ecologistas de la región. Se reducirá también el gasto público por la supresión de la casi totalidad del funcionariado de la Administración que (a no ser en la vigilancia de los espacios naturales y cuidado de pensionistas) no será necesaria. Las inversiones Públicas tampoco se necesitarán por el poco uso de las infraestructuras. Los colegios y polideportivos quedarán como testigos de la errónea planificación de una época pasada como los cargaderos de ganado vivo de las estaciones de ferrocarril. Los terrenos, pisos y locales bajarán de precio por la falta de demanda con la mejora social que significará que los "rikos" tengan cada vez menos dinero consiguiendo una sociedad más igualitaria y justa. Dejará de existir el tráfico de influencias, la corrupción y el amiguismo o venta de votos al suprimirse la posibilidad presupuestaria de hacerlo. Todo ello será beneficioso para el conjunto de la sociedad que habrá conseguido un "Coto de Doñana" humano con la utilización del "gallegus erectus" para repoblación en otras zonas del mundo. Hasta será posible defender la clasificación de la región ante la UNESCO como espacio protegido para generaciones futuras. Nuestros artistas, escritores, pintores, músicos e intelectuales podrán desarrollar su importante labor en un clima de tranquilidad que favorecerá su fructífera creatividad. Los habitantes que se atrevan o puedan quedarse serán cuidados como "rara avis" en una economía de subsistencia con medios de cultivo propios del siglo XIII conservando las más ancestrales tradiciones.

Allá quedará el inconmensurable trabajo de varios Gobernadores Civiles, Xunta de Galicia, Presidentes de Diputaciones, Alcaldes, Delegados de Organismos Públicos, Dirigentes de Partidos Políticos, Sindicatos Horizontales y "Amarillos" y en general todos los que viven del Presupuesto o de los Impuestos, elegidos por la ciudadanía con sus votos y decisiones responsables o irresponsables, directa o indirectamente. Sin su paciente, callado y esmerado esfuerzo no se hubiesen podido conseguir estos resultados tan alentadores a corto plazo. En su andadura han luchado contra Dirigentes irresponsables que en su ignorancia pretendían desarrollar económicamente la Provincia, Empresarios, Ciudadanos inconscientes que con la disculpa de conseguir un medio de vida estaban trabajando sin darse cuenta del perjuicio que estaban causando a su entorno. En general eran explotadores de la clase obrera y depredadores de la naturaleza que utilizaron o estaban intentando utilizar los recursos naturales del País para su beneficio en vez de conservarlo incólume para contemplación pasiva de los visitantes del futuro.

La amplitud de miras y proyección de la población y dirigentes actuales de Orense no será comprendida por los parados, emigrantes y jóvenes pero el tiempo les dará la razón. ¿Qué mejor futuro podría esperar a una ciudadanía que contemplarse a sí mismo como la gran reserva ecológica humana de España? ¿Habrá algo mejor que un pueblo de ancianos mantenidos y bien cuidados viviendo de la Seguridad Social, la mendicidad de las pensiones no contributivas o la economía agrícola de subsistencia mientras que sus hijos y nietos trabajan en otras zonas del mundo esperando la hora de volver a su tierra a disfrutar de lo mismo que sus padres en una zona protegida? Creo que los dirigentes saben lo que hacen y aunque no votaré en las próximas elecciones porque no estaré censado, votos no le faltarán.

Sin otro particular, reciba un cordial saludo con mi mayor deseo de felicidad en la trayectoria emprendida.

Manuel Enrique Posada González